domingo, 20 de febrero de 2011

Gritaera

     Es el primer recordatorio luctoso del blog. Quito "Gritaera", padre de mi amigo Luis Ochoa, con 101 años, ha dicho "prou".
     Hombre recio, tieso, no dobló la espalda ni la rodilla en su vida. Pasó por varios penales y salvó sus dos condenas a muerte. Excavó forzosamene en el Valle de los Caídos, conoció en Santoña como compañero de presidio al mismísimo Antonio Buero Vallejo, que en su encierro se ofreció de maestro para culturizar y enseñar a leer y escribir a muchos presos.
     En su esquela su foto; de fondo la tricolor a un lado y la hoz y el martillo, emblema de su Partido Comunista de España, al otro.
     Como ateo practicante que fue, tendrá un entierro civil, de los pocos que se verán en Pinoso. Pero él era cabal. Tengo algunas anécdotas, pero no es el momento. Ahora toca despedirle y recordarle por su afabilidad y sencillez. Salud.

jueves, 17 de febrero de 2011

LA CALUMNIADORA (II)

     De pequeños fuimos amigos. Jugábamos al orí, a las tabas, y entre las prendas que apostábamos siempre figuraba enseñar nuestros atributos. Ya de jóvenes no necesitábamos de juegos para el intercambio de fluidos, las puertas se abrían con un cruce de miradas aliñado con picaresca.
     Pero mi amigo Pero Pérez fue apalabrado por su pudiente familia a la heredera del Condado de Piedras Luengas. Y aquella era fea hasta romper espejos, ñoña y más beata que la abadesa del Convento de Santa Úrsula. Pero, no aceptó ser moneda en esa transacción, más aún habiéndonos deleitado juntos y sabiendo que el solomillo es mejor que la costilleja.
     Me pidió que le librara de aquel suplicio eterno que se le avecinaba. A cambio de mi ayuda me prometió una buena bolsa de reales de vellón y su cariño de por vida.
     Yo, como buena calumniadora acepté y me puse de inmediato al noble oficio de tramar una treta que desprestigiara a doña Clemencia, que así se llamaba la futura esposa de mi amigo Pero.
     No fue fácil diseñar la secuencia, puesto que su enclaustramiento no prodigaba a Clemencia por mentideros, tabernas, ni paseo vespertino alguno por los arrabales. Allí hubiera sido más fácil abordar su mocedad.
     Había que jugar en su propio terreno y me las tuve que ingeniar para instruir a un galán traído a escondidas de otras comarcas, para que se hiciera pasar por un famoso predicador de camino a la tuimba del Apóstol.
     Durante semanas me apliqué en pregonar las virtudes del dominico que llegaría a la villa de paso a Santiago. Las lecciones las recibía en mi casa -donde le tuve escondido de día-, de noche, y acababan con una propina en el monedero que yo castamente guardaba en el cruce simétrico de ambas piernas. Fue un buen alumno, atendía perfectamente y no desfallecía en la dádiva que se le exigía por la pensión. Ni el cura ni nadie de la villa pudieron sospechar del falso predicador cuando anuncié su llegada.
     Convencí al cura que intercediera con la familia de doña Clemencia para que ofreciera sus aposentos en tal de darle un descanso al dominico, pues su pesaroso peregrinaje necesitaría de buena cama y mejores viandas que le repararan el esfuerzo.
     Don Fernando, pero sobre todo su esposa, doña Tecla, estuvieron de grande cumplido al elegir su morada para ubicar al insigne huésped. Todo estuvo preparado al momento. Una pléyade de serviciales criados lo dispusieron en un santiamén.
     Yo ya le daba al galán lección de cómo hacer para que su cúpula con Clemencia fuera en el exterior de la mansión, en los jardines, sobre cuya tapia estaría apostado Pero, para pillar in fraganti delito a su prometida y de esta manera romper el enlace que no deseaba.
    Y llegó el día anunciado por el camino real, bien entrada la tarde, vestido con ropas dominicas que tuve que agenciarme, y tras una misa de acción de gracias en la iglesia del pueblo y un besamanos con reverencia, pasó a hospedarse en la casa de acogida.
     Se sirvió suculenta cena con viandas escogidas. En las fuentes se apilaban liebres cocinadas con olivas, asados de cordero lechal con castañas, piñonate,... Y vinos con resina traidos de Grecia y generosos de Jerez a los postres.
     El falso fraile se ofreció a confesar a los de la casa antes de dormir, y tanto la madre como la hija, mostraron su conformidad. Primero la madre, a la que despachó con ocho padrenuestros, con sus avemarías y glorias. Más tarde fue la hija la que fue exculpada por el malandrín, al que confesó sus pecados veniales que no interesaban a Fray Galán.
     Él, con su retórica aprendida en la Universidad de Alcalá utilizó más de una hora para meterle el diablo en el cuerpo a la incauta Clemencia.
     Ella, a la que no habían susurrado tanta malicia a su oreja, escuchó la voz de la concupiscencia que el fraile marcaba como camino para perdonar sus pecados.
     Notó el frailuco como el pecho de Clemencia se henchía y su mirada se tornaba libidinosa al escuchar sus consejos. La mandó a la cama con la promesa que a primera hora, recibiría la absolución a sus pecados que debería purgar toda la noche en su alcoba. Debería estar antes que se levantara el servicio de la casa en el invernadero, junto a la tapia que cerraba la hacienda.
     No pudo dormir en toda la noche, tal era el estado de excitación a la que se vio sometida. Y antes que saliera el sol, ya estaba en el invernadero.
     Llegó el fraile, le quitó las ropas y poniéndola de horcajadas para eludir la fealdad de su rostro, le colmó de bendiciones sus prohibidas partes. Su prometido, adiestrado por mi, se asomó a la tapia para vez como le administraba la penitencia el dominico a la pecadora.
     Con el escándalo que el falso cornudo pregonó por el pueblo, el fraile tomó las de villadiego antes de misa primera y mi amigo Pero Pérez se vio libre de ataduras maritales con la fea Clemencia que acabó en una semana en el Convento de Santa Úrsula, para al poco tiempo profesar de mano de su santa abadesa con el nombre de Sor Justa de la Caridad.

miércoles, 16 de febrero de 2011

Una cosa lleva a la otra

     Esto es fácil de entender: una bajada de impuestos lleva consigo unos recortes o unos ajustes. Si no se explica la segunda parte estamos cayendo en la demagogia.
     A todos nos gustaría un Estado, un Ayuntamiento sin impuestos, pero es un imposible. La ausencia de presupuesto es la negación de lo público, la anarquía.
     Reducir el presupuesto de ingresos, que no es mala idea, lleva aparejada la reducción del presupuesto de gastos. Y aquí es donde hay que mojarse. También se puede ahorrar gasto con una óptima gestión, eliminando lo superfluo, pero ¿quién decide lo que se debe eliminar?, ¿quién se arriesga? Porque eso es negar el pan y la sal a un sector acostumbrado a la coca boba, y las amenazas de no votarte están a la orden del día...
     Que sepan los gestores o los aspirantes a gestores, que de ir al día en el pago de facturas podrían coneguirse descuentos por pronto pago del 20%, por ejemplo. Aunque el caso es el contrario, los proveedores incrementan el precio en su facturación cuando se trata de una Administración. Me contaron hace poco que una factura presentada a una Corporación Local, llevaba un incremento de 7%. El concejal que no entendía ese concepto, preguntó al proveedor y este le contestó: es la compensación por el tiempo que vais a tardar en pagarme. Recuerdo que el plazo de pago no podrá exceder de 60 días dentro de poco.

martes, 15 de febrero de 2011

La pava

     Primeros años de la posguerra. Hambre. Poca broma.
     Se acerca uno del Paredón a hablar con Juanito Pigua y a proponerle rehacer la fiesta en la pedanía donde una casa está a cientos de metros de la otra y un recorrido nos ocuparía una hora larga.
     -Juanito, mira, he pensado que ya es hora de olvidar lo que hemos pasado y quería contratar la orquesta Tureskán para hacer fiesta en El Paredón. Mi mujer está criando una pava que está hermosa y que nos vamos a comer ese día. Yo he pensado venir a por vosotros a las seis de la mañana con el cabriol. Cargamos los instrumentos y todos nos venimos al Paredón. Almorzamos, unas tiricas de pechuga de la pava a la brasa, unos tragos de vino, y cuatro "pitás" aquí, cuatro "pitás" allá, hacemos a modo de despertá, para que la gente sepa que hay fiesta.
     Después vamos a misa, y vosotros, cuando levanten el Señor, tocáis la Marcha Real. Cuando acabe la misa, a modo de sesión vermut, un baile allí en la replaceta de la ermita. Y nos vamos a comer.
     La mujer tendrá hechas unas faseguras de la pava y nos las comemos con cocido. Echamos la siesta, y allá a las cinco, cuatro "pitás" aquí, cuatro "pitás" allá, levantamos a la gente de la siesta, para que se mude y venga a la procesión.
     En la procesión, detrás del cura, cuatro marchas para acompañar, y al entrar la Marcha Real. Nos venimos a casa, nos comemos lo que haya quedado de la pava, y al baile, hasta la madrugada, hasta que se cansen los vecinos. ¡Que disfruten, después de tantos años!
     Y a la madrugada, unas tazas de caldo de la pava, y cargamos los instrumentos en el cabriol y os traigo a Pinoso. ¿Qué te parece?
     Y Juanito le contesta:
     -Primero, lo del cabriol, descartado. Nosotros venimos en el taxi del Bolo y nada de las seis de la mañana. Todo el repertorio que quiere contratar vale quince mil pesetas, y la pava para su mujer y para usted. Pos collons!

lunes, 14 de febrero de 2011

A una rosa

De la calma me llega tu perfume,
tranquilidad sedante que matiza
la noche vacía de misterios.

Te huelo,
me enamoras, rosa erguida.

Sobresales del jardín de la belleza
eres arrogante, y tu coquetería
destaca entre un manojo
que ya ha libado sus efluvios.

No desmayes,
ufánate de poder y arremete.

sábado, 12 de febrero de 2011

Tureskán

     No se llamó así al principio. Querían un nombre que impactara, que transgrediera fronteras. Y dicen que atracó un barco ruso en el puerto de Alicante, que así se llamaba, (no sería muy famoso cuando no aparece en internet) y le pusieron TURESKAN a la orquesta.
     Pero Tureskán es más que una orquesta, ha significado un modus vivendi, una forma de entender el mundo, de hacer lo que unos querían y al tiempo ganándose la vida honradamente. Anécdotas tienen a cientos, por eso en este blog se merecen una etiqueta para ellos solos, sus anécdotas se recogeran en cesto aparte.
     He elegido un doce de febrero para comenzar esta sección, por lo pinosera que es esta fecha y por el pinoserismo que hicieron circular por pueblos y pueblos, cuando la forma de difundir y ser conocido era el boca a boca, mejor el oído a oído. Hoy hace 185 años que somos pueblo, historia reciente.
     Cuando todavían quedan dos supervivientes de los que compusieron el elenco: José Mª Verdú y Pepito "el cartero", intentaré recopilar con la ayuda de Juanito (hijo) la mayoría de historias de cara a compendiarlas en un futuro libro. Porque Tureskán se merece estar en las estanterías.
      Miembros que formaron parte y que nos dejaron, algunos con poca edad están: Manolito Durá, Paco Roqueta y Gerardo "el alemán".
     Esta primera entrada en el blog se cierra con la última formación que presentó la ORQUESTA TURESKAN: su capitán, fundador y alma mater, Juanito "Pigua" y Maxencio García (el mestre de la música), Antonio "el Chavarrí", Vicent "el de la llum", Marcelino "Nenín" y Juan Marcial.

viernes, 11 de febrero de 2011

Macrodepósito

 
     Antes de que los partidos se pongan a la labor de pensar en programas políticos irrealizables, quiméricos, y falsos como un duro sevillano, mi reflexión para algo barato y económicamente rentable.
     Pinoso tiene un drenaje natural que muy pocos pueblos gozan, el Badén. Aspe, por ejemplo ha tenido que hacer un colector de pluviales al margen de la red de alcantarillado y recoge toda gota que las nubes depositan en su casco urbano. Pinoso se ha ahorrado esta costosa obra. Cuando llueve, a la "anagüera" (donde desemboca el Badén -río que nace en la carretera y desemboca en la anagüera-) llega toda la cantidad de agua que corre destemplada por las calles pinoseras.
   ¿Tan costoso es hacer un depósito subterráneo que se llene con los metros cúbicos de cada lluvia y en el verano, o cuando haga falta, toda el agua que necesitan los jardines de Pinoso sea gratis?
   Mientras que pagamos el agua (0,30 céntimos por metro cúbico), sacada a más de 600 metros de profundidad, clorarla, etc..., el camión municipal podría transportar agua a coste cero para llenar los alcorques de los árboles y que estos nos oxigenen el aire y nos den sombra y bienestar.
    Y si el depósito es muy grande, algunos agricultores se podrían beneficiar del agua para riego, aunque a las sat's esto no le haga gracia.