Enfrente del instituto hay un solar que en su día fue una bodega. Una explosión en uno de sus depósitos, que además ocasionó un muerto, fue la que provocó el cierre y la posterior demolición.
Aquello fue sonado. Primero la noticia luctuosa y pocos meses después la compra por parte del Ayuntamiento, por un precio superior al de mercado. Si recordamos a los antiguos propietarios y a sus familiares políticos directos, quizá estemos en la clave de esta desdicha.
Ofrecieron la venta a la Corporación del momento y el otrora técnico municipal hizo un informe con una valoración del solar con el inmueble deteriorado.
Cuando los propietarios conocieron la valoración del técnico les pareció rácana para sus pretensiones y ni cortos ni perezosos le comunicaron al alcalde su estimación de lo que aquello valía. Y por menos de eso, "nasti de plasti".
Y donde lo fácil hubiera sido: ¡pues no interesa, gracias!, no se que espurios intereses había en aquella compra-venta que no se les ocurrió otra cosa, que el técnico rehiciera la valoración incrementándola hasta llegar a la cantidad deseada. Se argumentó que el precio que había tasado era el del solar, pero que dentro había unos depósitos, una maquinaria que tenía también su precio. Y el comentario del técnico fue: ¡Pero si dentro ha quedado todo inservible! ¿Para qué quiere el Ayuntamiento una bomba para trasegar? que fue de lo poco que se salvó del estallido.
Para que la ley de Murphy se cumpliera, el solar fue la moneda de cambio entre el Ayuntamiento y Vivienda y Suelo para construir allí las viviendas sociales. ¿Tu las has visto?
domingo, 11 de diciembre de 2011
jueves, 8 de diciembre de 2011
Ramiro de Maeztu
Ramiro de Maeztu y Whitney (Vitoria, 1875 – Aravaca, 1936) fue un destacado escritor español perteneciente a la Generación del 98. No sólo se le recuerda por su obra de escritor sino también por haber sido asesinado en 1936 al comenzar la Guerra Civil Española, en el curso de una de las sacas que las fuerzas republicanas efectuaron en el Madrid posterior a la sublevación militar del 18 de julio.
Fue hijo del ingeniero Manuel de Maeztu Rodríguez, un hacendado cubano de origen navarro que conoció a su madre, Juana Whitney, hija de un diplomático inglés, en París, y con la que se casó.
Pasó parte de su juventud en París y en La Habana dedicado a oficios diversos y se inició en el periodismo. Autodidacta y de ideas combativas, se trasladó a Madrid en 1897, un hecho decisivo en su vida literaria, ya que inició entonces una colaboración importante con distintos periódicos y revistas, como Germinal, El País: diario republicano y progresista (editado de 1887 a 1921), Vida Nueva, La España Moderna o El Socialista, entre otros, con una orientación socialista reformista. En esos años también da inicio a su amistad con regeneracionistas e intelectuales, especialmente con Azorín y Baroja, con quienes formó el grupo conocido bajo el nombre de «Grupo de los Tres» y fue un exponente destacado de la llamada Generación del 98.
De 1905 a 1919 residió en Londres, en Bayswater, donde trabajó como corresponsal para La Correspondencia de España, Nuevo Mundo y Heraldo de Madrid. Viajó por Francia y Alemania y estuvo como corresponsal de guerra en Italia (1914–1915).
Tras su regreso a España, en 1919, comienza su desconfianza en la democracia liberal y va cuajando su evolución hacia lo tradicionalista católico, que se consumó durante la Dictadura de Primo de Rivera, a la que aceptó representar como embajador en Argentina (1928).
Desde los días previos a la proclamación de la Segunda República Española colaboró en el movimiento y la revista Acción Española (que él propuso denominar Hispanidad). Terminó militando en Renovación Española, partido político desde el que se significó por su oposición al régimen de la República, del que fue diputado en las Cortes por Guipúzcoa (1933–1935).
Al inicio de la Guerra Civil Española fue detenido por fuerzas republicanas y encerrado en la madrileña cárcel de Ventas el 30 de julio de 1936. Murió fusilado en el cementerio de Aravaca el 29 de octubre de 1936, víctima de una de las sacas (ejecuciones extrajudiciales) que se efectuaron en el Madrid republicano, y se intensificaron durante los meses de octubre y noviembre de 1936. Sus últimas palabras fueron: «Vosotros no sabéis por qué me matáis, pero yo sí sé por lo que muero: ¡Para que vuestros hijos sean mejores que vosotros!».
En Pinoso su calle es la que une la Plaza Virgen del Remedio con la carretera de Yecla.
Fue hijo del ingeniero Manuel de Maeztu Rodríguez, un hacendado cubano de origen navarro que conoció a su madre, Juana Whitney, hija de un diplomático inglés, en París, y con la que se casó.
Pasó parte de su juventud en París y en La Habana dedicado a oficios diversos y se inició en el periodismo. Autodidacta y de ideas combativas, se trasladó a Madrid en 1897, un hecho decisivo en su vida literaria, ya que inició entonces una colaboración importante con distintos periódicos y revistas, como Germinal, El País: diario republicano y progresista (editado de 1887 a 1921), Vida Nueva, La España Moderna o El Socialista, entre otros, con una orientación socialista reformista. En esos años también da inicio a su amistad con regeneracionistas e intelectuales, especialmente con Azorín y Baroja, con quienes formó el grupo conocido bajo el nombre de «Grupo de los Tres» y fue un exponente destacado de la llamada Generación del 98.
De 1905 a 1919 residió en Londres, en Bayswater, donde trabajó como corresponsal para La Correspondencia de España, Nuevo Mundo y Heraldo de Madrid. Viajó por Francia y Alemania y estuvo como corresponsal de guerra en Italia (1914–1915).
Tras su regreso a España, en 1919, comienza su desconfianza en la democracia liberal y va cuajando su evolución hacia lo tradicionalista católico, que se consumó durante la Dictadura de Primo de Rivera, a la que aceptó representar como embajador en Argentina (1928).
Desde los días previos a la proclamación de la Segunda República Española colaboró en el movimiento y la revista Acción Española (que él propuso denominar Hispanidad). Terminó militando en Renovación Española, partido político desde el que se significó por su oposición al régimen de la República, del que fue diputado en las Cortes por Guipúzcoa (1933–1935).
Al inicio de la Guerra Civil Española fue detenido por fuerzas republicanas y encerrado en la madrileña cárcel de Ventas el 30 de julio de 1936. Murió fusilado en el cementerio de Aravaca el 29 de octubre de 1936, víctima de una de las sacas (ejecuciones extrajudiciales) que se efectuaron en el Madrid republicano, y se intensificaron durante los meses de octubre y noviembre de 1936. Sus últimas palabras fueron: «Vosotros no sabéis por qué me matáis, pero yo sí sé por lo que muero: ¡Para que vuestros hijos sean mejores que vosotros!».
En Pinoso su calle es la que une la Plaza Virgen del Remedio con la carretera de Yecla.
martes, 6 de diciembre de 2011
Césped
Que un pueblo de ocho mil habitantes tenga dos campos de fútbol de césped, es un derroche insoportable. El mantenimiento de este lujo asiático nos come por los pies: empresa externa que mensualmente evalúa el estado fitosanitario, resiembra y aplica los productos necesarios para su conservación, el agua que gasta este tipo de instalaciones, la maquinaria para su siega, el personal dedicado en exclusiva y todos los etcéteras.
Por comparar, vean en pueblos de la provincia de Alicante, quien puede mantener este dispendio. Hay municipios que como mucho dispone de uno de césped artificial, pero nosotros somos más chulos. De todo tenemos doble: dos campos con césped, dos pabellones polideportivos, dos espacios culturales (Casa de Cultura y Teatro-Auditorio). Y por ahí se nos va en mantenimiento un buen pellizco del presupuesto anual.
Lo malo es que existe un tercer campo de fútbol y para mayor abundancia en la desdicha, lo quieren sembrar de grama. Tiene menos mantenimiento, pero...
Por comparar, vean en pueblos de la provincia de Alicante, quien puede mantener este dispendio. Hay municipios que como mucho dispone de uno de césped artificial, pero nosotros somos más chulos. De todo tenemos doble: dos campos con césped, dos pabellones polideportivos, dos espacios culturales (Casa de Cultura y Teatro-Auditorio). Y por ahí se nos va en mantenimiento un buen pellizco del presupuesto anual.
Lo malo es que existe un tercer campo de fútbol y para mayor abundancia en la desdicha, lo quieren sembrar de grama. Tiene menos mantenimiento, pero...
domingo, 4 de diciembre de 2011
Kin Kon
Lanyaóooooo! iba voceando por las calles. En valencià se dice adobacossis, pero no iba el hombre a austar tanto utilizando el académico. La oooooo prolongada, con su vozarrón, era de las que acojonaba.
Las madres lo aprovechaban para asustarnos y que nos retiráramos antes del avemaría vespertina.
Y el hombretón, que vivía en la calle Honda, en una cueva, solo tenía una virtud, que el tiempo convirtió en defecto: le gustaba tanto el vino que si le quedaba medio litro en la botella después de cenar, tenía que levantarse para apurarlo. Su frase: no sé com podem dormir tranquils els llauradors amb la bodega plena, perquè jo tinc mig litre i he d'alçar-me a beureme'l si vull quedar-me dormint.
Las madres lo aprovechaban para asustarnos y que nos retiráramos antes del avemaría vespertina.
Y el hombretón, que vivía en la calle Honda, en una cueva, solo tenía una virtud, que el tiempo convirtió en defecto: le gustaba tanto el vino que si le quedaba medio litro en la botella después de cenar, tenía que levantarse para apurarlo. Su frase: no sé com podem dormir tranquils els llauradors amb la bodega plena, perquè jo tinc mig litre i he d'alçar-me a beureme'l si vull quedar-me dormint.
jueves, 1 de diciembre de 2011
El Birra (II)
En esta segunda y definitiva entrada del tío Julio el "Birra" soy coprotagonista.
Los domingos ibamos a tomar una cerveza al bar del Jardín cuando lo regentaba Luis (entonces era el del jardín ahora es el del lotherman's). El tío Julio solía aparecer por allí al mediodía y nos enseñaba las piedras que sacaba de un pañuelo anudado. Nos decía que era oro, pero que había traído las menos vistosas, que el el Carche tenía más.
Yo un día le dije, para seguirle conversación, que en Alicante había una máquina que analizaba las piedras y, si era oro, hacía un lingote del preciado metal. Bajo amenaza me dejó las piedras y se marchó, mientras nosotros reíamos la obsesión por encontrar otro del Birra. Al salir del bar las piedras las tiré en el jardín, no iba a irme con ese peso a casa.
Al domingo siguiente, yo ni me acordaba de las piedras de la semana anterior, cuando entra el tío Julio y me dijo: Xe, dona'm l'or! Yo le digo: Julio no era or, van fer la prova i no era or! Él, no convencido con la explicación dice: Pos dona'm les pedres! Yo le explico que las tuvieron que triturar para analizar si era oro, pero que las hicieron polvo. La explicación no le convenció.
¡Tradicionalista!, espetó, al tiempo que con el garrote golpeó la mesa del bar haciendo saltar los panchitos y los vasos de cerveza. Torna'm l'or! Vi que sus ojos se desencajan, que toda la gente del bar nos estaba mirando y opté por tomar las de Villadiego. El tío Julio salió detrás de mi diciéndome: lladre, y yo en vez de tomar la calle me metí en el jardín, que tuve que abandonar saltando la valla.
Los domingos ibamos a tomar una cerveza al bar del Jardín cuando lo regentaba Luis (entonces era el del jardín ahora es el del lotherman's). El tío Julio solía aparecer por allí al mediodía y nos enseñaba las piedras que sacaba de un pañuelo anudado. Nos decía que era oro, pero que había traído las menos vistosas, que el el Carche tenía más.
Yo un día le dije, para seguirle conversación, que en Alicante había una máquina que analizaba las piedras y, si era oro, hacía un lingote del preciado metal. Bajo amenaza me dejó las piedras y se marchó, mientras nosotros reíamos la obsesión por encontrar otro del Birra. Al salir del bar las piedras las tiré en el jardín, no iba a irme con ese peso a casa.
Al domingo siguiente, yo ni me acordaba de las piedras de la semana anterior, cuando entra el tío Julio y me dijo: Xe, dona'm l'or! Yo le digo: Julio no era or, van fer la prova i no era or! Él, no convencido con la explicación dice: Pos dona'm les pedres! Yo le explico que las tuvieron que triturar para analizar si era oro, pero que las hicieron polvo. La explicación no le convenció.
¡Tradicionalista!, espetó, al tiempo que con el garrote golpeó la mesa del bar haciendo saltar los panchitos y los vasos de cerveza. Torna'm l'or! Vi que sus ojos se desencajan, que toda la gente del bar nos estaba mirando y opté por tomar las de Villadiego. El tío Julio salió detrás de mi diciéndome: lladre, y yo en vez de tomar la calle me metí en el jardín, que tuve que abandonar saltando la valla.
miércoles, 30 de noviembre de 2011
¡..., sal fuera!
Dicho esto, gritó con fuerte voz: «¡Lázaro, sal fuera!» (Juan 11,43).
En este versículo del N.T. los puntos suspensivos del título de esta entrada están sustituidos por "Lázaro", el hermano de Marta y María que había muerto y llevaba tres días en el sepulcro.
Yo añado a este nombre bíblico el español apellido "Martínez" y queda una composición dedicada al médico y ex-concejal que nos ha dejado con una sorda despedida.
Ha pedido un traslado a otra población, eventualmente, y ha llegado una sustituta, Natalia Doñate, con el cargo de coordinadora del Centro de Salud de Pinoso, desde el pasado 10 de noviembre. Estos del P.P. no dan puntadas sin hilo.
Hasta aquí la noticia. Ahora algunas preguntas:
Cuando llegó Martínez Lázaro, voceó que la Virgen de la Salud (de Elda) y la del Remedio (de Pinoso) se habían confabulado para traerse a esta eminencia a nuestro pueblo. Ahora, ¿qué pasa? ¿Han perdido las amistades? ¿Se han dado cuenta de su error y han pactado su traslado a otro pueblo? Este hombre, a parte de ser un político frustrado por haber salido por pies de Elda y de Pinoso, tiene delirios de grandeza hasta el punto de creer que las Mares de Déu pactan sus traslados. Es un brote que debería hacerse ver.
En otro delirio dijo que él se enterraría en Pinoso. ¿Se ha dejado el nicho comprado? ¿O esperaba que se lo regalara el Ayuntamiento? Lo digo porque en la ampliación del cementerio hay parcelas a la venta. Lo que no tenemos es panteón de personas ilustres y quizá él no quiera...
De su gestión como médico ni quiero ni puedo decir nada porque no he estado en sus manos. Pero de su gestión como político, tendrá sus momentos de gloria en este blog. Ha dado tema para regalar y vender. Y es que la manía de los populares de poner médicos en sus puestos de salida en Pinoso, puede dar para una tesina. Sólo con los dos votos que perdió la candidatura popular en Pinoso en las últimas municipales hay para unas risas. Y un tercero en idénticas condiciones que también tiene molla.
Lo que más me jode de esta despedida, es que se jugó conmigo una comida en las últimas europeas. Apostó que el PP le ganaba al PSOE por más de seis puntos, perdió la apuesta, se lo recordé, aceptó su derrota y como imaginé, se ha esfumado sin pagar la deuda. Pero le perdono la invitación.
En este versículo del N.T. los puntos suspensivos del título de esta entrada están sustituidos por "Lázaro", el hermano de Marta y María que había muerto y llevaba tres días en el sepulcro.
Yo añado a este nombre bíblico el español apellido "Martínez" y queda una composición dedicada al médico y ex-concejal que nos ha dejado con una sorda despedida.
Ha pedido un traslado a otra población, eventualmente, y ha llegado una sustituta, Natalia Doñate, con el cargo de coordinadora del Centro de Salud de Pinoso, desde el pasado 10 de noviembre. Estos del P.P. no dan puntadas sin hilo.
Hasta aquí la noticia. Ahora algunas preguntas:
Cuando llegó Martínez Lázaro, voceó que la Virgen de la Salud (de Elda) y la del Remedio (de Pinoso) se habían confabulado para traerse a esta eminencia a nuestro pueblo. Ahora, ¿qué pasa? ¿Han perdido las amistades? ¿Se han dado cuenta de su error y han pactado su traslado a otro pueblo? Este hombre, a parte de ser un político frustrado por haber salido por pies de Elda y de Pinoso, tiene delirios de grandeza hasta el punto de creer que las Mares de Déu pactan sus traslados. Es un brote que debería hacerse ver.
En otro delirio dijo que él se enterraría en Pinoso. ¿Se ha dejado el nicho comprado? ¿O esperaba que se lo regalara el Ayuntamiento? Lo digo porque en la ampliación del cementerio hay parcelas a la venta. Lo que no tenemos es panteón de personas ilustres y quizá él no quiera...
De su gestión como médico ni quiero ni puedo decir nada porque no he estado en sus manos. Pero de su gestión como político, tendrá sus momentos de gloria en este blog. Ha dado tema para regalar y vender. Y es que la manía de los populares de poner médicos en sus puestos de salida en Pinoso, puede dar para una tesina. Sólo con los dos votos que perdió la candidatura popular en Pinoso en las últimas municipales hay para unas risas. Y un tercero en idénticas condiciones que también tiene molla.
Lo que más me jode de esta despedida, es que se jugó conmigo una comida en las últimas europeas. Apostó que el PP le ganaba al PSOE por más de seis puntos, perdió la apuesta, se lo recordé, aceptó su derrota y como imaginé, se ha esfumado sin pagar la deuda. Pero le perdono la invitación.
martes, 29 de noviembre de 2011
Cuñar
Trabajar en el Ayuntamiento no implica saber hacerlo todo, ni es conveniente. Por ejemplo: no había renovado nunca una demanda de empleo por internet. Y estando eventualmente en el puesto de mi compañero Pigua, se acerca una señora y me pide que le renueve la demanda. Sigo las instrucciones de Leticia, que sí había hecho este trámite, y poniendo un DNI y una clave que aportaba la señora en una hoja del SERVEF se emitía una nueva hoja, conviniendo una próxima comparecencia para dentro de tres meses. Por cierto, a los Ayuntamientos nos lo endosan todo, ventanillas únicas, servefes, juzgados (si tienes menos 7000 habitantes)...
Me fijo en la hoja que sale por la impresora y veo que está a nombre de un varón, el marido de la señora que solicitaba el trámite, además con malos modales.
Mi reflexión: Esta señora vino a suplantar a su marido, que probablemente estaría trabajando en la sumergida, aunque oficialmente en el paro. Y digo que vino a suplantar, porque el marido no estaba enfermo o impedido, ella misma reconoció que siempre hacía este trámite en su nombre.
Y como este trámite se puede hacer desde cualquier ordenador, imaginé a un/a parado/a oficial suplantándose a si mismo/a desde su mesa de despacho, despachándose este trámite y ganando un par de miles al mes sin cotizar, ni descontar el IRPF.
Nunca me creí la cifra oficial de parados, pero ahora, mucho menos.
Me fijo en la hoja que sale por la impresora y veo que está a nombre de un varón, el marido de la señora que solicitaba el trámite, además con malos modales.
Mi reflexión: Esta señora vino a suplantar a su marido, que probablemente estaría trabajando en la sumergida, aunque oficialmente en el paro. Y digo que vino a suplantar, porque el marido no estaba enfermo o impedido, ella misma reconoció que siempre hacía este trámite en su nombre.
Y como este trámite se puede hacer desde cualquier ordenador, imaginé a un/a parado/a oficial suplantándose a si mismo/a desde su mesa de despacho, despachándose este trámite y ganando un par de miles al mes sin cotizar, ni descontar el IRPF.
Nunca me creí la cifra oficial de parados, pero ahora, mucho menos.
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