Hay un fatal destino al cumplir los 58. A esa edad falleció Perfecto Rico, Manolo Bonilla y hace dos días José Luis "Parra".
Con José Luis me unía un montón de cosas. Fuimos vecinos de calle, era un admirador del teatro, desde la fundación de "Som els de Sempre" nos divertimos junto al resto de socios. Recuerdo el concurso de mister piernas bonitas, que gané. Y lo que nos reímos preparando el concurso.
Cuando un amigo fallece de súbito, hay una primera imagen que te viene a la memoria. La mía fue los veranos que compartimos en los campeonatos de futbito, donde éramos árbitros los dos. La de sábados por la tarde que pitábamos, un partido él, otro yo, aguantando improperios y soportando excentricidades. Una que me viene al magín, es una protesta por una decisión mía pitando un penalti, que hizo que el equipo afectado, discrepando de la decisión, levantara en volandas la portería, se la llevara al centro del campo e hicieran una sentada como los del 15M.
El pasado día 28 "Parra" pitó el final de la segunda parte de su vida. No llegó a la tercera edad. No habrá prórroga ni penalties. Requiescat in pace.
jueves, 29 de septiembre de 2011
miércoles, 28 de septiembre de 2011
Cónsul
Paco Roqueta tenía fama de calzar bien. Y no de zapato.
En un pueblo donde van a tocar una par de días, se hospedan en una pensión. Reparten las habitaciones y el sorteo hace que Paco Roqueta y el Chavarrí duerman en la misma, pero en una cama de matrimonio, no quedaba más habitaciones con dos camas separadas.
Cuando acaban de tocar, debido al calor que hacía y esperando a refrescarse por dentro y por fuera, deciden ir a tomar una copa antes de acostarse. Pero Paco, cansado del viaje, no tiene ganas y se marcha a la pensión a descansar.
Cuando al cabo de una hora el Chavarrí va a meterse en la cama, retira la sábana con la que estaba tapado Paco y ve un descomunal miembro que cruzaba la cama invadiendo el lugar donde el debía descansar. La frase es para la posteridad, por su gracia y su chispa (la dijo susurrando para no alterar al propietario de tamaña pija):
- Paco, aparta el cónsul, que vaig a gitar-me!
En un pueblo donde van a tocar una par de días, se hospedan en una pensión. Reparten las habitaciones y el sorteo hace que Paco Roqueta y el Chavarrí duerman en la misma, pero en una cama de matrimonio, no quedaba más habitaciones con dos camas separadas.
Cuando acaban de tocar, debido al calor que hacía y esperando a refrescarse por dentro y por fuera, deciden ir a tomar una copa antes de acostarse. Pero Paco, cansado del viaje, no tiene ganas y se marcha a la pensión a descansar.
Cuando al cabo de una hora el Chavarrí va a meterse en la cama, retira la sábana con la que estaba tapado Paco y ve un descomunal miembro que cruzaba la cama invadiendo el lugar donde el debía descansar. La frase es para la posteridad, por su gracia y su chispa (la dijo susurrando para no alterar al propietario de tamaña pija):
- Paco, aparta el cónsul, que vaig a gitar-me!
martes, 27 de septiembre de 2011
Ramón Soliva (II)
En la entrada publicada el 17-03-11 -etiqueta Memoria histórica- despaché de un plumazo, hablando de Ramón Soliva Vidal, la parte de su estancia en Cuba. Dije entonces: "Cuando estalla la revolución castrista, marcha voluntario a Cuba, donde toma el nombre de Roberto Roca, y pasa a ser asesor personal del actual Presidente Raúl Castro."
Lo hice a propósito porque su hijo Jordi Soliva, me prometió dejarme un libro que contaba toda la experiencia. La de su padre y la de una veintena de militares republicanos que fueron a ayudar en los albores de la revolución. El título del libro es: Sencillamente anónimos y está editado en La Habana en 2008. ISBN: 978-959-224-244-9.
Resumirlo es tarea ardua. Tan solo incluiré algún dato en esta segunda entrada sobre la interesante vida del dual Soliva/Roca.
Desembarca en Cuba un 18 de marzo de 1960 con pasaporte a nombre de Roberto Roca Blanco cuando tenía cumplidos 47 años. Ayudó en un primer momento a la reestructuración del Estado Mayor del Ejército. Era un hombre de mediana estatura, más bien delgado, de porte severo y erguido, el que en España era Jefe de Brigada y de División y en la URSS Teniente Coronel de las Fuerzas Armadas Soviéticas.
Estuvo operativo en la batalla de Playa Girón (del 15 al 19 de abril de 1961), aportó su saber en la defensa de Guantánamo y de allí tiene una anécdota. Al indicar donde poner el batallón contra el desembarco, un oficial le comunicó que allí había una zona baja. Roca respondió: "Bueno, ¡rellénela!". Otra nos lleva a destacar la labor de un soldado haciendo zanja para trincheras. Las hacía el doble de profundas, con un corte limpio. Preguntó quién era aquel soldado y su felicitación al día siguiente fue alabar el trabajo del miliciano sepulturero.
Concluida su misión en Oriente, Roca fue asignado en marzo del 63 a Estado Mayor General como Jefe de la recién creada Dirección de Lucha Contra Bandidos. Operaban en el centro de la isla, por Varadero, Matanzas, los Montes Escambray. Al tiempo en La Habana desarrolló actividades junto con camaradas militares españoles en la organización del PCE que existía en la capital.
"Rosser Gasa, la esposa de Roca, viajó desde Moscú en 1961 para unírsele en Cuba. Vino con sus hijos Ramonet, graduado ingeniero en Moscú, Jordi, entonces estudiante del tercer año de arquitectura y Elena que se doctoró en medicina en Cuba. Tuvieron otra hermana que murió en España en 1937 en uno de los bombardeos nocturnos contra Barcelona, con tan solo once meses."
Podría alargar esta historia, pero en estas entradas prima la brevedad.
No me resigno a despedir el recuerdo de Ramón Soliva Vidal sin rememorar estas palabras: "Soliva escribía muy bien. Desde pequeño fue lector incansable. Poseía notable cultura autodidacta. Lo primero que hacía en cada cambio de país (URSS, Francia, otra vez URSS, Cuba, España) era formar una biblioteca, cuyos ejemplares, muy a pesar suyo, fueron quedando por el camino. Leía fluidamente en catalán, francés y ruso."
Lo hice a propósito porque su hijo Jordi Soliva, me prometió dejarme un libro que contaba toda la experiencia. La de su padre y la de una veintena de militares republicanos que fueron a ayudar en los albores de la revolución. El título del libro es: Sencillamente anónimos y está editado en La Habana en 2008. ISBN: 978-959-224-244-9.
Resumirlo es tarea ardua. Tan solo incluiré algún dato en esta segunda entrada sobre la interesante vida del dual Soliva/Roca.
Desembarca en Cuba un 18 de marzo de 1960 con pasaporte a nombre de Roberto Roca Blanco cuando tenía cumplidos 47 años. Ayudó en un primer momento a la reestructuración del Estado Mayor del Ejército. Era un hombre de mediana estatura, más bien delgado, de porte severo y erguido, el que en España era Jefe de Brigada y de División y en la URSS Teniente Coronel de las Fuerzas Armadas Soviéticas.
Estuvo operativo en la batalla de Playa Girón (del 15 al 19 de abril de 1961), aportó su saber en la defensa de Guantánamo y de allí tiene una anécdota. Al indicar donde poner el batallón contra el desembarco, un oficial le comunicó que allí había una zona baja. Roca respondió: "Bueno, ¡rellénela!". Otra nos lleva a destacar la labor de un soldado haciendo zanja para trincheras. Las hacía el doble de profundas, con un corte limpio. Preguntó quién era aquel soldado y su felicitación al día siguiente fue alabar el trabajo del miliciano sepulturero.
Concluida su misión en Oriente, Roca fue asignado en marzo del 63 a Estado Mayor General como Jefe de la recién creada Dirección de Lucha Contra Bandidos. Operaban en el centro de la isla, por Varadero, Matanzas, los Montes Escambray. Al tiempo en La Habana desarrolló actividades junto con camaradas militares españoles en la organización del PCE que existía en la capital.
"Rosser Gasa, la esposa de Roca, viajó desde Moscú en 1961 para unírsele en Cuba. Vino con sus hijos Ramonet, graduado ingeniero en Moscú, Jordi, entonces estudiante del tercer año de arquitectura y Elena que se doctoró en medicina en Cuba. Tuvieron otra hermana que murió en España en 1937 en uno de los bombardeos nocturnos contra Barcelona, con tan solo once meses."
Podría alargar esta historia, pero en estas entradas prima la brevedad.
No me resigno a despedir el recuerdo de Ramón Soliva Vidal sin rememorar estas palabras: "Soliva escribía muy bien. Desde pequeño fue lector incansable. Poseía notable cultura autodidacta. Lo primero que hacía en cada cambio de país (URSS, Francia, otra vez URSS, Cuba, España) era formar una biblioteca, cuyos ejemplares, muy a pesar suyo, fueron quedando por el camino. Leía fluidamente en catalán, francés y ruso."
lunes, 26 de septiembre de 2011
Otra generación del 27
El día 23 de julio acababa con su vida Amy Winehouse (Amy la de la Casa del Vino), cantante símbolo de la música soul, fuera de tono por la forma de vivir y de presentarse en el escenario, sin decencia casi siempre.
Forma parte de una extraña generación 27. Famosos que se han suicidado o muerto en extrañas condiciones cuando tenían esa edad. Jimi Hendrix, Jonis Joplin, Jon Morrison, Brian Jones,(de los Rolling Stones) son exponentes de esta macabra generación.
En España tenemos otra generación del 27, mucho mejor. Artistas como Luis Buñuel, Salvador Dalí, escritores y poetas como Federico García Lorca, Dámaso Alonso, Gerardo Diego, Vicente Aleixandre, Luis Salinas, entre otros.
Las dos llevan el 27 como referencia, las comparaciones son odiosas, pero me quedo con nuestra generación. Y digo: ¡Pos no ha cambiao ná esto!
Forma parte de una extraña generación 27. Famosos que se han suicidado o muerto en extrañas condiciones cuando tenían esa edad. Jimi Hendrix, Jonis Joplin, Jon Morrison, Brian Jones,(de los Rolling Stones) son exponentes de esta macabra generación.
En España tenemos otra generación del 27, mucho mejor. Artistas como Luis Buñuel, Salvador Dalí, escritores y poetas como Federico García Lorca, Dámaso Alonso, Gerardo Diego, Vicente Aleixandre, Luis Salinas, entre otros.
Las dos llevan el 27 como referencia, las comparaciones son odiosas, pero me quedo con nuestra generación. Y digo: ¡Pos no ha cambiao ná esto!
el cura Rubio (II)
Juan Cantó Rubio era muy aficionado a ir a Madrid y, según decía él, asistir a las reuniones de la Conferencia Episcopal Española. Hablaba de un arzobispo y de un cardenal, como el que habla de su encargado en la fábrica o de la señora de la limpieza. Tenía hilo directo con la cúpula que viste la púrpura, se toca con solideo, porta mitra, cruz pectoral y báculo y se alhaja con anillo.
El patizambo cura, un lunes después de un intenso fin de semana en Madrid en el pleno de la C.E.P., llegó a Pinoso a justificar su sueldo de cien mil pesetas al mes, por cuatro visitas mensuales, comida, coñac y puro incluido.
Se mete en el despacho del Secretario y le cuenta el "finde" que se había tirado en Madrid. Y le viene a refierir esto:
"Estuve en una marisquería comiendo con el arzobispo "tal" y con el obispo "cual". Te voy a enseñar el sitio, para cuando vayas a Madrid. Tomas la M-30 y a la altura de la salida a la calle "x" te metes y haces una trampa. Esperas que no venga ningún coche de cara y haces treinta metros en dirección prohibida, de lo contrario le tienes que dar la vuelta al barrio, y aparcas sin problema, que allí siempre hay aparcamiento.
Nos pedimos bueyes de mar, nécoras, unas cigalas que estaban impresionantes, todo fresco, -y le relató plato por plato lo que en frutos del mar se desgustaron los tres ordenados- ¿qué dirás que nos costó por cabeza?
El secretario le dijo que no tenía idea. Pues a cuatro mil quinientas pesetas por cabeza, le contestó.
-Increíble, le dijo.
Fue entonces cuando el cura sacó la factura. Pagué yo -dijo Juan Cantó-, quédatela porque así tienes la dirección para cuando quieras ir. Estuve hablando con los obispos toda la comida de temas nuestros, pero en un momento determinado les hablé de Pinoso y lo que estaba haciendo aquí con vosotros. Pinoso fue tema de conversación. Si estimas que el Ayuntamiento debe pagarme la factura, como la tienes, ya me lo ingresas a final de mes."
Esta vez no coló, la factura no fue ingresada en su cuenta, pero lo intentó. ¿Y si hubiera colado?
El morro del "pardalot" era de abrigo.
El patizambo cura, un lunes después de un intenso fin de semana en Madrid en el pleno de la C.E.P., llegó a Pinoso a justificar su sueldo de cien mil pesetas al mes, por cuatro visitas mensuales, comida, coñac y puro incluido.
Se mete en el despacho del Secretario y le cuenta el "finde" que se había tirado en Madrid. Y le viene a refierir esto:
"Estuve en una marisquería comiendo con el arzobispo "tal" y con el obispo "cual". Te voy a enseñar el sitio, para cuando vayas a Madrid. Tomas la M-30 y a la altura de la salida a la calle "x" te metes y haces una trampa. Esperas que no venga ningún coche de cara y haces treinta metros en dirección prohibida, de lo contrario le tienes que dar la vuelta al barrio, y aparcas sin problema, que allí siempre hay aparcamiento.
Nos pedimos bueyes de mar, nécoras, unas cigalas que estaban impresionantes, todo fresco, -y le relató plato por plato lo que en frutos del mar se desgustaron los tres ordenados- ¿qué dirás que nos costó por cabeza?
El secretario le dijo que no tenía idea. Pues a cuatro mil quinientas pesetas por cabeza, le contestó.
-Increíble, le dijo.
Fue entonces cuando el cura sacó la factura. Pagué yo -dijo Juan Cantó-, quédatela porque así tienes la dirección para cuando quieras ir. Estuve hablando con los obispos toda la comida de temas nuestros, pero en un momento determinado les hablé de Pinoso y lo que estaba haciendo aquí con vosotros. Pinoso fue tema de conversación. Si estimas que el Ayuntamiento debe pagarme la factura, como la tienes, ya me lo ingresas a final de mes."
Esta vez no coló, la factura no fue ingresada en su cuenta, pero lo intentó. ¿Y si hubiera colado?
El morro del "pardalot" era de abrigo.
sábado, 24 de septiembre de 2011
Frío otoño
Esto es simplemente un anuncio. Con la llegada del otoño este blog va a dar un documento inédito. En la etiqueta de Memoria Histórica voy recopilando desde hace unos meses unos documentos sobre una sentencia de muerte dictada a un pinosero, el tío Gritaera, que con las condonaciones posteriores no consiguieron acabar con él. Y unos apuntes que en manuscrito original de su puño y letra, cuentan su periplo desde su detención hasta su puesta en libertad.
Va a ser una serie de publicaciones interesantes por el documento histórico que representa y en homenaje al tío Quito. He contado con la anuencia de su hijo Luis "Butano", que es quien guarda celosamente los originales. Estos debidamente transcritos y convertidos en documento word, son los que se publicarán durante el otoño, en entregas de no muchas líneas, para que no sea farragosa su lectura. El documento que recoge el texto completo de la sentencia de muerte será identificado con SM (I, II, III, IV y V) y el manuscrito que cuenta su detención, encarcelamiento y puesta en libertad será GR (I y II)
Conforme avance el frío en otoño llegaremos al final de esta entrega que espero sigáis y leáis, porque repito, se trata de una exclusiva.
Va a ser una serie de publicaciones interesantes por el documento histórico que representa y en homenaje al tío Quito. He contado con la anuencia de su hijo Luis "Butano", que es quien guarda celosamente los originales. Estos debidamente transcritos y convertidos en documento word, son los que se publicarán durante el otoño, en entregas de no muchas líneas, para que no sea farragosa su lectura. El documento que recoge el texto completo de la sentencia de muerte será identificado con SM (I, II, III, IV y V) y el manuscrito que cuenta su detención, encarcelamiento y puesta en libertad será GR (I y II)
Conforme avance el frío en otoño llegaremos al final de esta entrega que espero sigáis y leáis, porque repito, se trata de una exclusiva.
jueves, 22 de septiembre de 2011
Ruiz de Alda
Julio Ruiz de Alda (Estela 1897; Madrid 1936). Aviador. Fundador de Falange con José Antonio Primo de Rivera. Murió asesinado en la cárcel Modelo de Madrid en las primeras semanas de la guerra civil.
Su gran azaña fue cruzar el océano atlántico desde Palos de la Frontera (Huelva) a Buenos Aires (Argentina), en el hidroavión Plus Ultra con Ramón Franco y un mecánico.
Su muerte impulsó a Ramón Franco, destacado activista republicano a unirse a su hermano Francisco, el Caudillo, aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid y el Bernesga por León.
En Pinoso su calle es la que une la carretera de Jumilla con Castellón.
Su gran azaña fue cruzar el océano atlántico desde Palos de la Frontera (Huelva) a Buenos Aires (Argentina), en el hidroavión Plus Ultra con Ramón Franco y un mecánico.
Su muerte impulsó a Ramón Franco, destacado activista republicano a unirse a su hermano Francisco, el Caudillo, aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid y el Bernesga por León.
En Pinoso su calle es la que une la carretera de Jumilla con Castellón.
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