jueves, 9 de agosto de 2012

Quasimodo

    Esta me faltaba. Por vacaciones de los que diariamente dan cuerda a mano a nuestro reloj más emblemático, la Concejala de Cultura me ha hecho entrega de la llave para que me ocupe de tal menester. Mañana día 10 seré el sucesor de Marín, Paco el relojero, Alejandro y su hijo Ángel... Me sumaré a los que temporalmente se han hecho cargo de subir las tres pesas a diario a lo alto de la torre para que el reloj siga guadañando el tiempo y acompasándolo a campanadas. De momento, me siento orgulloso de hacer que el tiempo no pare en nuestro pueblo.
     Sólo me falta una Esmeralda para secuestrarla en lo alto de la torre. Tiempo al tiempo.

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