jueves, 23 de enero de 2014

La marca España

    Me está cargando oir una y otra vez que esta decisión o esta otra perjudica a la marca España. Pero, ¿qué pretenden hacernos pasar por las tragaderas? ¿qué el resto del mundo es imbécil? ¿que viven en los mundos de Yupi?
    ¿Cómo puede el político español hablar de una marca España? ¿Qué es eso? ¿Vender nuestras virtudes, camuflando nuestros defectos? ¿Opacar la realidad , iluminando con una linterna el rinconcito aseado?
    En deporte somos números uno en muchas disciplinas, en energia renovable también, en sol y precios turísticos bajos, competitivos, en exportar talentos, altruistas, en arte, sobrados, pero... ¿cómo podemos presumir de ésto, teniendo...?
    A un tal Bárcenas, a un Urdangarín y a su familia política, a una sociedad que condena antes a un juez que instruye una causa que clama al cielo, que sentar en el banquillo a los presuntos delincuentes. A un gobierno que machaca a sus contribuyentes con sangrantes leyes económicas, a unas mujeres con la ley Gallardón, a la educación y a la cultura con un impresentable Wert, a la ética con el intento de proteger los demanes chinos presentando una proposición de ley que recorta la jurisdicción universal. Antes todo era culpa del presidente del gobierno, ahora al edulcorado Rajoy todo le parece bien, mientras la opinión pública no se levante en armas.
     La educación y la sanidad son espejismos de realidades anteriores. Hospitales publicitándose en los medios de comunicación. ¿hace falta esto? La sanidad universal no invertía en publicidad. Ahora se cierran plantas en hospitales para derivar pacientes a la privada. Y si los hospitales se dedican a ganar dinero, ¿a quién se lo quitan? Porque nunca he creído que a un perro se le pueda atar con longaniza.
    La marca España, nos está dejando marcados, pero a fuego, y eso, como a los esclavos y a los internados en campos de concentración, no se les borra en la vida.
    

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