lunes, 11 de febrero de 2013

Campañas

     Llevo unos días entre la gripe y el desánimo que no me veo escribiendo. La primera provocada por la naturaleza humana (débil ante los cambios de tiempo), el segundo provocado por la naturaleza política (hedionda ante la ciudadanía). Hay excepciones.
     Lo de los presuntos sobres, y contabilidades be, tiene guasa. Que la financiación de los partidos es un problema, lo tengo claro, pero en este caso estamos hablando de la financiación de dirigentes, de dinero "a la saca" por ser vos quien sois, bondad infinita y porque os amo sobre todas las cosas. (frase sacada del "Señor mío Jesucristo")
     Y toda esta inmundicia, toda esta mierda, ha sido cagada y donada por empresas y/o particulares a los partidos.
     - ¿Por qué da una empresa dinero a un partido? 
     - Para obtener pingües beneficios.
     - ¿A cambio de qué?
     - De contratos dirigidos, de recalificaciones insensatas que benefician a estos, en detrimento de otros...
     - ¿Y cuándo hacen estos "donativos"?
     - A priori, en campaña electoral. Y si salen elegidos, ya se cobran y con creces, lo "donado".
     - ¿Y si pierden?
     - Una mata que no ha "echao". Pero el donante no suele fallar en su "generosidad". Como mal menor le "dona" a los dos que pueden ganar y asunto arreglado. Como tiene dos manos, por los huevos tiene cogidos a ambos partidos.
     - ¿Y los préstamos que sacan  los partidos?
     - En la mayoría de casos les es condonada la deuda, se lo perdonan, ¡vaya!
     - Pero esto significa que luego los bancos hacen lo que les da la gana.
     - Elemental, pero los bancos no hacen lo que les da la gana, son los putos amos de la economía, de los países, de todos nosotros, de nuestros sueños, de nuestras angustias. Auténticos criminales son.
     Por lo tanto si no existieran las campañas electorales, si no hubiera carteles, mítines, papeletas, refrigerios, conciertos, regalos, viajes, los partidos no necesitarían tanto "altruista" y no tendrían que devolver favores, que perjudican al resto de mortales, a lo que común se conoce como ciudadanía.
     Y una última reflexión: esto no solo pasa en Madrid, Cataluña, País Vasco, Valencia,... Esto también pasa en los pueblos. Si sois perspicaces, analizad los movimientos de lo realizado en cada pueblo y veréis la mano negra del "donante" detrás, dirigiendo qué obra se acomete, quién se queda esta u otra contrata, para dónde se dirige un PGOU, qué urgencias son más urgentes que otras.
     Tengo fiebre y no es de la gripe.
     Y me comprometo a hablar en breve de la bomba del día: BENET XVI y su renuncia pontifical. Señor mío Jesucristo, Dios y hombre verdadero, Creador, Padre, Redentor mío, por ser vos quien sois, bondad infinita...

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