jueves, 4 de julio de 2013

Besugos

    Se conoce como díalógo de besugos aquella conversación absurda y sin sentido. Y en Pinoso los hay especialistas en enmarañar, enmascarar, encriptar y sobre todo desde la cobardía.
     Leemos recientemente en las redes sociales: "pero dilo todo". ¿Todo lo qué?, me pregunto. Y sobre todo me pregunto ¿por qué no lo dices tú, que estás escribiendo? ¿No es mejor que lo digas tú, a que los demás supongamos lo que quieres decir?
     Con esta forma cobarde de sembrar la duda, lo único que se consigue es enmerdar. Y todavía algún comentario de estos viene con nombre y apellidos, porque luego están los Pinoso Triste, El Pinosero Enfurecido, por poner ejemplos, que encriptan la autoría del perfil y además no se hacen responsables de lo que en su muro cuelga la gente. ¡Doble cobardía!
     ¡Pero si estamos en una democracia donde todo el mundo puede decir lo que quiera, argumentando o no su opinión! Tirar la piedra y esconder la mano es de mañacos roins, donaós de quefé.
     Humor ante todo. Dejo un diálogo de besugos para muestra:
     - ¿y esto, por qué?
     - Dilo tú.
     - Si tu sabes por qué lo digo...
     - No sé a qué te refieres...
     - Ya lo creo, lo que pasa es que no te interesa.
     - ¿A mí? ¿Ahora va a resultar que yo...?
     - Pues claro, si lo dice todo el mundo.
     - A mí me la pela lo que digan.
     - Entonces, ¿por qué no lo sueltas de una vez?
     - Pero si eres tú el que has empezado.
     - ¡Ché, vete a la mierda!

     



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